Nueva TVE sin publicidad: más cine, menos Gente
ACTUALIZACIÓN: parece que TVE mantendrá Gente después de todo, según afirma Telemanía.
Comenzamos a saber ya cómo va a ser Televisión Española tras la supresión de la publicidad, lo cual trae cambios no poco importantes en varios frentes.
La noticia más impactante, y perdonad el juego de palabras del título, es la eliminación del programa de corazón y sucesos Gente, tras quince años en antena. En lugar de este programa, se prolongará España Directo con más y más reportajes en directo y pseudo-directo sobre diferentes lugares de España, gastronomía, sucesos….
Los telediarios aumentarán su duración, absorbiendo así el tiempo publicitario dentro de las emisiones.
Tendremos varios estrenos en el horario de máxima audiencia de La 1, tras el telediario de la noche. Los lunes, se estrenará Un país para comérselo, programa donde Juan Echanove e Imanol Arias recorrerán España gastronómicamente, más un programa no producido por RTVE. Los martes, Españoles por el Mundo y la Champions League se repartirán la programación. Comando actualidad y 59 segundos serán los protagonistas de los miércoles. Los jueves será día de series, con las exitosas producciones Cuéntame, Águila Roja, Pelotas y la nueva serie apuesta de RTVE, Gran Reserva centrada en la vida de dos familias bodegueras, y que recuerda en su base a Falcon Crest. Los viernes serán de José Mota y su humor. Los sábados de Informe Semanal y Versión Española, y el cine de Hollywood será el que cope el prime time de los domingos.
La idea es que La 1 siga conservando el liderazgo de audiencias, mientras que La 2 asuma la mayor parte de las funciones de servicio público como espacios para debates políticos, sindicatos,a minorías, cine, ….
Relacionado con lo anterior, el Consejo de Administración de RTVE ha solicitado que en la nueva Ley General Audiovisual se contemple que se fusionen las tres empresas que forman RTVE bajo una sola, no con el fin de reducir personal, sino para reorganizarlo debidamente.
via: el país y otras fuentes



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[...] una u otra. Puesto que TVE ha renunciado a la emisión de series de ficción internacionales en su nueva programación sin anuncios, es la FORTA la que, según informa Vertele, ha hecho valer su [...]
TVE,… de momento sin publicidad.
En la película «Sospechosos habituales», Kevin Spacey le hace decir a Keyser Sozé: “La mejor jugada del diablo fue convencer al mundo de que no existía”.
Adelantarse a la jugada como el autómata se adelanta al humano. La televisión pública, en una estrategia “Napoleónica”, comienza el año con el sueño más deseado del espectador más pasmado y desorientado. Un mundo televisivo sin cortes publicitarios ni tiempo para ir a evacuar lo que del cuerpo sobra. Pero ahora, puede ser, que cuando estamos viendo otra cadena, inconscientemente, el dedo actuante y ejecutor del mando a distancia pulse el botón de la “primera”, porque “cree”, que no hay anuncios ni reclamos del tormento que provoca interrumpir el momento más álgido de una película, para mostrarnos un champú retavilizador para cabellos grasos o cabellos o secos, o para cabello sucios…, o un fregasuelos de brillo insuperable que ni mármol de Carrara. Pero el mal puede ser ciego. Porque…, ¿puede ser una treta y engaño de la publicidad subliminal disfrazada? Esto es; la que no entra por la retina, sino por los recuerdos de sus “archivos” y reportajes de añoranza que suelen poner en TVE, donde pueden soltar un anuncio del Cola Cao, o de una nevera de hace treinta años, o de un perfume con esencias de “aromas del Caribe”, que todavía deja huella. Porque algunas de esas marcas, todavía existen. Actuando como un almacén de los recuerdos, que se activa por condicionamiento, dibujando un esbozo que invoca a una regresión de aquello que parecía estar olvidado. Pero que durante años, ha estado guardado en nuestro cerebro, como un duendecillo con melodía de campañillas que se acciona con un melancólico recuerdo de: “Un verano azul”. Pongamos por caso.
Ahora, al contribuyente, parece que le tocará asumir casi todo su presupuesto de los impuestos para llenar el vacio que deja el seguro ingreso del reclamo donde la publicidad ya no llegará, y donde el ingenio suple al recaudador impuesto. La batalla por la audiencia abre otra vía para la carrera del “Prime Time”, de inteligencia estudiada y financiada por el mismo televidente. A la sombra del favor de la libertad ha de llorar el termómetro que mide la velocidad con la que vivimos, donde todos quisieran ser los últimos en adaptarse a las nuevas tecnologías, que empujan y apremian con descodificadores instalados a última hora, omnipotentes como monolitos encima de algunos antiguos aparatos, de simbología para alimentar la “bestia”, que es para el fin que fue creado. Y adaptarse al televisor, donde los dos aparatos, quedarán amigos para siempre.
¿Echaremos de menos la publicidad como la espuma en el agua o como el humo en el fuego? Todo se verá. Porque presas somos del consumismo, del marketing agresivo y del compre hoy y pague mañana. A la muerte del reclamo y la propaganda que tantos años ha formado parte de nuestra cultura, le puede seguir la indiferencia, e incluso la melancolía, de una España pintoresca y acostumbrada a que le vendan desde una lavadora que centrifuga casi a velocidad luz, hasta un apartamento muy lejos de su hogar, convirtiéndose en habitante de fin de semana de colmenas de cemento.
La televisión siempre ha sido una mirada en un opaco ventanal donde asomarse. Y ahora, despojado ya, del entrecortador clásico anuncio que tanto disgustaba a algunos. Aprovechemos ahora la sabia de las otras cadenas que darán rienda suelta a su gula. Porque, con esta reforma, las privadas se beneficiarán de la publicidad suprimida en TVE, quedando todavía muchos anuncios por disfrutar y deleitar. Y, al final, en un futuro no muy lejano, puede que tengamos hasta un canal temático de Tele Tienda. De pago, se entiende. Claro.
Esperemos que los encargados de manejar los engranajes diseñados con la idea de tapar el embuste sepan lo que hacen, «Funcionará, porque el espectador quiere creer», Y que al final, todo esto no sea en vano ni maquillaje para tapar fusiones entre cadenas, y acabemos todos dependiendo de un corporativismo o institución de mando único. El futuro, siempre incierto es. “La mejor jugada del diablo fue convencer al mundo de que no existía”.
Sergio Farras
(escritor tremendista)