
CCTV, la televisión pública de China, emite desde el 1 de Noviembre en Imagenio, la plataforma de TV por ADSL de Telefónica, y también podemos verla online desde su propia web.
Se trata de un monstruo televisivo, denominado además “la máquina propagandística más grande“, capaz de alcanzar un público máximo de 800 millones de personas y la también asombrosa cantidad de 37 canales públicos. CCTV-E, la versión española de CCTV, con programación 24 horas, y donde la opinión periodística y crítica de sus presentadores está mal vista e incluso castigada. De hecho, todo se gestiona desde el SARFT, la Administración Estatal de Radio, Cine y Televisión China, una especie de sub-ministerio en China, y quien maquina todo en función a las directrices del gran gigante asiático. La emisión en España aseguran es para mejorar el entendimiento de la realidad china en España, algo que choca por la poca integración de ésta comunidad comparada con otras en la realidad y sociedad española.
En CCTV trabaja Dailo Allí, canario, quien asegura que todo lo que emite CCTV es la realidad que el Gobierno quiere mostrar de China, y él mismo ha asistido a recortes de los editores a cualquier cosa que criticara al Gobierno, como quejas internacionales a éste, reforzar la imagen de los políticos, el Tibet, los Juegos Olímpicos, etc. Dailio trabaja allí desde 2006, y le toca hacer de todo: BizChina sobre negocios, Arte Culinario Chino y el Noticiario y se queja que no se les contrata como periodistas, sino como traductores o presentadores. Dailio continúa allí por no tener problemas legales con su estancia o visado, de hecho allí los nativos pueden ser desterrados, multados u otro tipo de sanciones por romper el contrato antes de tiempo.